miércoles, 23 de octubre de 2013

"...Veo, siento, luego noto, miro y pienso". La Cámara lúcida por Roland Barthes.



Roland Barthes nació en Cherbourg, Francia en 1915 y murió 65 años después en Paris.

Dentro de su profesión, la semiología y sus estudios de los símbolos y su lenguaje, Roland Barthes publica en 1980 La Cámara lúcida, obra en la que analiza la muerte creando una reflexión a través de la simbología en la fotografía. En palabras de Joaquím Sala Sanahuja (escritor del prólogo a la edición castellana) "Barthes intentará delimitar qué es lo que produce de una fotografía un efecto particular en el observador".

En la primera parte del libro, Roland nos dice "La fotografía remite siempre el corpus que necesito al cuerpo que veo..." La fotografía repite mecánicamente lo que ya no existirá. Nos lleva a preguntarnos "¿por qué escoger (fotografiar) tal objeto (el blanco), tal instante, y no otro?" tratando de buscar aquél rasgo fundamental por el cual la fotografía existe. La explicación que busca dar es esa atracción que él sentía hacia ciertas fotos y la búsqueda de la definición de ese algo. Una "agitación interior" que al final define como una animación, no de la foto, sino, de la acción que ejerce sobre él.

A través de sus reflexiones explica cómo en su contacto con la fotografía él solo es participe en dos modos del sujeto: como el sujeto fotografiado, el "sujeto mirado", y el que mira, el "mirante". Él, al ser el sujeto mirado y saberlo, cambia su postura frente a la realidad y opta por <<posar>>  siendo esta fotografía la imagen de un <<yo>> que no coincide con el verdadero yo, por lo que en pocas palabras la fotografía nos saca de nosotros mismos convirtiéndonos en un objeto inanimado, muerto.

Pronto Roland llega a la conclusión de la existencia de dos elementos que establecen el interés particular por ciertas fotografías, un Studium y un Punctum:

-Studium: es el referido al cómo se participa con lo fotografiado” del gusto” “de su aplicación a una cosa” de si está “Bien”. Pertenece a la categoría del “to like” y no del “to love”. Implica el comprender el propósito y la intención, el mito, del Operator ( el fotógrafo) desde la postura del Spectator ( el que observa el producto y resultado del fotógrafo).

-Punctum: Viene a perturbar el estudio del Studium. Es aquél “…pinchazo, agujerito, pequeña mancha, pequeño corte, y también casualidad. [...] El punctum de una foto es ese azar que en ella me despunta…” Aunque se distinga o no “…es lo que añado a la y que sin embargo está ya en ella”.

El escritor se imagina cómo será el sentimiento del Operator al ejercer su tarea de "sorprender algo o a alguien" siendo este gesto un éxito para el fotógrafo y una sorpresa para el Spectator y el sujeto fotografiado por el desconocimiento de esta acción cuando está siendo procesada por el Operator. Esta sorpresa también es producida por un choque ante la rareza del referente (Spectrum), ya sea una anomalía, un momento invisible para el ojo humano ("numen") como una escena inmovilizada, la "proeza" o las contorsiones de la técnica y el hallazgo, siendo estos momentos sorprendentes por el hecho de no saber cómo y porqué han sido tomados.

André Kertósz: La balada del violinista, Abony (Hungría) 1921
Habla de la foto unaria, aquella que no contiene un punctum ni algún tercer aspecto indirecto o dual que tenga un detalle que llame la atención, que nos disturbe, que haga que le demos a la foto un valor más alto sobre las otras. Ejemplifica este punctum con una fotografía de Kertósz, en la que capta a un violinista ciego guiado por un niño, para Barthes el punctum lo encuentra en la calzada de tierra batida que la ve como un referente a Europa Central, lugar en el que ya ha estado, en cambio, para mí, el detalle que me disturbó fue el tercer personaje, un niño más pequeño que el guía es un niño del que no se nada, pero que, por el echo de estar presente en la escena totalmente fuera del contexto me crea un conflicto, ya que no se ni el porqué de su presencia y tampoco la dirección en la que va, además de que me preocupa mucho el echo de que esté sólo; sobre  esto explicaría el autor dentro de su teoría, que yo tengo una relación establecida indirectamente e inconscientemente con algún aspecto de ese detalle que me punza.

Por otra parte las fotografías que solamente tienen el studium se presentan como un momento inmóvil sin puntos ciegos. Todo lo que está en esas fotos inmóviles, está ahí sin estarlo afuera necesariamente, no tiene una relación con lo que se encuentra fuera de ella, con el exterior; en cambio las fotos con el punctum si lo tienen, tienen un campo ciego que se encuentra en el exterior de la imagen y nos crea una intriga.

La segunda parte del libro tiene el objetivo de encontrar ese algo evidente que a quien sea que vea una foto le haga una distinción de una fotografía en relación a las otras. Entonces así emprende un análisis minucioso de una serie de fotografías de su madre poco tiempo después de que ella fallece. En estas fotos su madre se siente lejana, siendo fotos que no lo invitan a sumergirse en ellas; Barthes al describir este proceso nos dice las cuestiones que pasaban por su mente al ver a su madre en todas esas fotos: ¿la reconocía?  "no era ella, y sin embargo tampoco era otra persona".  entonces Barthes se percató de que todas esas fotos tenían algo en común, un lugar exclusivo para la claridad de los ojos de su madre.

En este recorrido por la historia de su madre a través de las fotos llegó a una en la que logró descubrir a su madre en ella, una foto de cuando su madre tenía tan sólo 5 años donde se encontraba en un invernadero en compañía de su hermano 2 años mas grande que ella (esta foto es nombrada posteriormente en el libro como La foto del Invernadero, con mayúsculas por su importancia dentro de su discurso). Esa fotografía era la única que le daba el recuerdo real de la esencia real de su madre: una persona llena de bondad. La foto contenía el referente que a diferencia de una pintura puede demostrarnos lo verdadero de ese momento, la existencia del referente en ese espacio y tiempo, su madre como una niña, la niña que solía ser ella.

Además toca el tema del color en las fotos, dice que la foto al ser un proceso químico en el que los rayos de luz del objeto fotografiado se plasman en la placa, se hace una ligadura entre el objeto del pasado y los ojos del presente, entonces, el color, es una pantalla falsa que cubre la capa real del blanco y negro.

"Esto será y esto ha sido” son las expresiones de las que parte Roland para explicar un segundo punctum, diferente al detalle que punza. Éste nuevo punctum es aquél que de cierta forma perpetúa la vida pero advierte el futuro de la muerte. Habla también del aire que seria el alma del cuerpo fotografiado. Comparado con otro elemento, el menos profundo del retratado, el <<parecido>>, aquello que sabemos de la persona y con lo que ésta supuestamente debe cumplir en la imagen que da al ser fotografiado.

El autor le da a la fotografía el poder de la autenticidad, de poder comprobar la existencia del referente. Para poder entender esto creo que tenemos que contextualizar la fecha de publicación de este libro en el año de 1980, la fotografía digital apenas tenía sus primeros intentos con kodak alrededor del año 1975, y aun no era imaginable todo lo que ahora es posible manipular en una fotografía digital. Entonces lo que para Roland representaba la autenticidad en la imagen, para nuestra época ya es una autenticidad transformada o sin un referente real necesariamente. Aunque aún así me parece valiosa esta interpretación puesto que la fotografía siempre tendrá un punto de partida que a nuestra vista por lo pronto sigue pareciendo auténtica.

Este libro me hace pensar en muchas cosas a la vez, lo que más me impacta y me emociona de alguna forma, es la manera en la que nos logra sacar de las fotos, nos lleva por su análisis metafísico en un viaje de preguntas como ¿qué somos dentro de una fotografía?, somos el referente, pero algún día lo dejaremos de ser, moriremos y ¿qué quedará de nosotros en ella?, ¿qué es la vida en una foto?, ¿qué es la muerte?, quien la vea en un futuro ¿le producirá nostalgia? o ¿será alguien al que yo (el referente; Spectrum) no le produzca nada trascendental?.


"La fotografía me permite el acceso a un infra-saber"
Roland Barthes. La Cámara lúcida.
                                                                                  


domingo, 29 de septiembre de 2013

Que me atrae en una fotografía


Después de pasar un buen rato navegando por Flickr y Tumblr e ir reflexionado sobre  ¿Qué es lo que me llama en una fotografía? ¿Cómo la veo? y ¿Cómo la leo? Preguntas que nunca nos hacemos a pesar de estar rodeados de imágenes desde que nacemos, ya sean fotografías familiares, o hasta espectaculares de marcas o promocionales de viajes o bien revistas de moda, diseño, política, de ciencias naturales o historia, o también esos libros  con fotografías maravillosas; nunca nos cuestionamos el porqué algunas de esas imágenes nos impactan o nos llaman a quedarnos unos minutos más apreciándolas sin importar el tema o propósito que estas fotografías tengan.

Al estar dentro de esta reflexión, me percaté de que principalmente la fotografía que me impacta es la que tiene algo que no veo detenidamente en mi día a día, momentos congelados que el ojo humano no puede ver a simpe vista y nos asombran, un ambiente desconocido, un lugar soñado. A veces me sirve para imaginar nuevas cosas, me hace imaginar qué haría si fuera parte de esa foto, si fuera la protagonista, si estuviera en ese instante, en pocas palabras: me proyecto en ella, eso me hace apreciarla más. Cuando me topo con este tipo de fotografías peculiares empiezo viendo su contenido y su originalidad lo que la hace diferente de todas las otras, después me pregunto ¿cómo será que la capturaron?. Estas fotografías pueden no estar enfocadas, o no estar en el mejor encuadre, pueden no tener la calidad más fina, pero en ellas encontramos algo que les da más valor que si estuvieran dentro de estas reglas fotografías.

Estas preguntas no son nada fácil de responder, pareciera que es algo oculto en la imágenes que me atraen hacia ellas. Aquí creo que una pregunta que también es importante después de responder estas tres primeras, sería la siguiente: ¿la misma fotografía tiene el mismo efecto en todas las personas? Creo que en algunos casos no, porque por más que sea una “buena fotografía”, quizás eso que nos llama tenga que ver con algo muy dentro de nosotros en nuestro subconsciente, algo que nos hace sentir identificados con la foto, o algo que nos crea un conflicto interno que nos obliga a seguir viéndola por el mismo misterio de no saber qué es eso que nos mueve de su contenido. Finalmente creo que lo que hace a una imagen especial y hace que nos llame la atención, es que no nos dice mucho y nos hace preguntarnos muchísimas cosas sobre ella, porque no es obvia, porque nos transforma la realidad. No es una copia literal.  

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Procesos fotográficos


La primera conferencia magistral que tuvimos del semestre fue el día viernes 30 de agosto.  Fue impartida por el maestro Andrea Di Castro y nos habló sobre los inicios de la fotografía y los procesos fotográficos de la primera época incluso desde el uso de la cámara obscura. 

Estas conferencias magistrales, desde mi punto de vista, son elementales en nuestra formación como futuros fotógrafos, ya que al conocer la historia de la fotografía y las etapas importantes que ha tenido en la historia nos permiten tener una idea amplia y sustentada de su importancia. El conocer estos procesos ubicados históricamente me hizo razonar que realmente esta disciplina no es tan antigua (apenas tiene siglo y medio) pero a pesar de esto es la que más rápido ha evolucionado y ha revolucionado al mundo de la imagen.

La conferencia comenzó con el tema de las cámaras obscuras (cabe aclarar que no es un proceso fotográfico) desde el siglo XVI fue usada por los pintores como apoyo para sus pinturas al momento de resolver la perspectiva, pero, mas que nada. la importancia que se le atribuye a la cámara obscura es que permitió descubrir que la luz viaja en línea recta.

Posteriormente el conferencista paso al tema principal
Los primeros procesos de impresión fotográfica:

La primera imagen permanente, la cual necesito 8 horas de exposición, data del año 1826 y fue ejecutada por Nicephore Niepce. Años después el señor Louis Daguerre tras viajar a Europa toma el invento y le pone el nombre de Daguerrotipo. Un inconveniente de este proceso era que no permitía obtener copias a partir de la imagen obtenida y que eran necesaria exposiciones muy largas para obtener una impresión ya que había muy poca sensibilidad a la luz en los materiales.

Después llego el Calotipo, con menor definición que el daguerrotipo, tenía la gran peculiaridad de que éste si era reproducible ya que era un proceso negativo-positivo dándonos así la oportunidad de obtener compas a partir del negativo. Éste proceso fotográfico pertenece a Henri Fox Talbot quien en 1841 patenta su proceso.

En 1842 surge un proceso fotográfico monocromático llamado Cianotipo, del que se obtenía una copia de color azul. Este proceso se obtenía de utilizar citrato de amonio y hierro y ferrocianuro de potasio; y de su mezcla surgía una solución fotosensible a la luz ultravioleta. Sir John Herschel fue quien lo invento, pero Anna Atkins fue la primera persona que lo usó para ilustrar su libro: “British Algae” por lo que se le considera como la primera mujer fotógrafa. 

El Ambrotipo es usado en 1854 por James Ambrose Cutting para obtener una imagen positiva en lugar de un negativo como lo había venido haciendo años antes Frederick Scott Archer, inventor de este proceso. En el ambrotipo, una placa de vidrio era emulsionada con colodión y sales de plata, mientras estaba húmeda se fotografiaba y se revelaba. La idea era crear una imagen muy débil a la que luego se le oscurecía el fondo lo que permitía ver la imagen en positivo de una forma similar a los daguerrotipos. Una ventaja sobre el proceso regular del colodión era que las exposiciones eran más cortas, y su desventaja, era que las imágenes eran únicas y no se podían reproducir

Eugene Durieu, estudios fotográficos para Delacroix, 1850 aprox.
En la conferencia vimos algunas fotografías de los primeros fotógrafos de la historia, dentro de todos los que más me parecieron importantes fueron Nadar por su ingenio y astucia al fotografiar imágenes aerostáticas. Después Julia Margaret Cameron y de Eugene Durieu quien fue fundador de la Société Héliographique, la primera asociación de fotógrafos franceses. 

También vimos las fotografías en movimiento de Muybridge y de Marey. que trabajaron para hacer visible lo invisible. "Buscando mostrar al ojo humano lo que a simple vista no se puede ver". 
Un descubrimiento fue el del caballo trotando, que en cierto momento de su movimiento veloz el caballo esta con las 4 patas en el aire.

A partir del siglo XX kodak busca llevar a las masas esta practica y crea así cámaras portátiles. 

jueves, 12 de septiembre de 2013

La nueva fotografía es "ojo-mente"



Ensayo del libro Después de la Fotografía, por Fred Ritchin

Fred Ritchin publica este libro en el año 2008. Actualmente es profesor de fotografía e imagen visual en The Tisch School of the Arts creada por la Universidad de Nueva York, además es director de PixelPress (que menciona en el libro en varias ocasiones), donde estudia las relaciones entre los nuevos medios, lo documental y los derechos humanos.  

En el libro, Fred comienza con la reflexión de cómo hemos entrado en la era digital y la era digital ha entrado en nosotros. Los medios digitales han provocado un cambio en nuestras vidas, incluso en nuestra misma forma de ser al grado de que no lo razonamos. 

El internet y los medios digitales hacen que vivíamos fuera de nuestro entorno en un mundo virtual, [VV (vida virtual) reemplaza a la VR (vida real)] el cual incluye a todo aquel que este dentro de esta plataforma. El acceso limitado a estos medios por falta de internet crea una separación entre los que sí tienen los recursos y los que no, reflejando esto en la vida cotidiana como una división de clases. Así, esta Revolución digital también es una revolución de los medios prácticamente invisible y cada medio es un filtro del mundo según sus propias características. Ejemplos: La imagen que impone a un presidente o la tergiversación de lo que es realmente la guerra de Irak y lo que sucede dentro de ella. Cita a Ray Price: "…lo que cuenta no es lo que existe si no lo que se proyecta".

El autor ya dirigiéndose al tema principal del libro, dice que “la fotografía que conocemos al día de hoy esta llegando a su fin en la misma medida en  que se está ampliando gracias a un medio que evoluciona dentro de ella”, un mundo en el que se considera inteligente a la máquina y estúpido al ser humano, ya que está "en desventaja". Hace una comparación de lo biológico con lo mecánico. No nos percatamos de lo lejos que pueden llegar las máquinas y de cómo nosotros lo vemos normal por la manera en que los nombramos y contextualizamos, tomando términos de la naturaleza y la vida real. Un ejemplo claro es la alusión que hace a los caballos de fuerza que, si bien, en un principio sí se usaban caballos reales, ahora es solo una metáfora.

La fotografía al captar la realidad y ser digital se presta a modificaciones, que al final nos permiten cambiar la realidad, y al darle credibilidad a lo que vemos en ella, podemos ser manipulados. Llegamos al extremo de pensar nuestra vida en imágenes. Nuestro punto de referencia es el ¿cómo me veré mejor?. El objetivo primordial al ser retratados, más que congelar el tiempo, es salir mejor que nunca en la imagen.

En el capitulo ll, De pixeles y paradojas, Fred Ritchin afirma que quienes manipulan las fotografías, trazan un camino hacia los cambios sociales a futuro. Habla de la autonomía que tiene el fotógrafo en la práctica análoga por la necesidad de su presencia y su dirección, ya que en la era digital el fotógrafo solo es el que hace la acción de extraer la imagen, y así al ser modificable por cualquier persona pierde su autonomía y pertenencia.
El momento decisivo que tenía Henri Cartier ya es mas fácil de obtener pues es un momento fácil de fabricar y así el papel del fotógrafo se vuelve menos trascendente.
Si esto continua se dejará de confiar en la fotografía y ésta perderá su valor. También el echo de que se siga usando la cámara para dar respuestas y no para formular preguntas, ya es arriesgado pues le damos demasiada credibilidad a la imagen, la sobrestimamos. La primer fotografía digital modificada fue la de la portada de 1982 de la revista Nathional Geographyc en donde se manipularon las pirámides egipcias retratadas.

En cuanto al tema de la modificación y utilización de fotografías tomadas en la época análoga, por nombrarla de algún modo, sobre la discusión de si es viable y correcta la modificación actual de imágenes tomadas sin el propósito de ser modificadas (copyright), da el ejemplo de Susan Maiselas, fotografa que toma una serie de fotografías de la revolución nicaragüense y la pintora Joy Garnett que utiliza una de sus icónicas fotografías años después para hacer una de sus pinturas de la serie “Motin”, tema que rebaja el significado y esfuerzo de captura tan fuerte de las fotografías de Susan, cosa que ella argumenta.

En el 3er capitulo habla de esta flexibilidad de las fotografías de ser modificadas aspecto que les quita sustento de veracidad, pero las conecta a nuevos parámetros que antes eran imposibles de imaginar. Un ejemplo muy claro, es la capacidad de transportarte al futuro en una imagen, por medio de su edición. Así propone que en viajes donde normalmente se hacen las típicas fotografías (por obligación como turista) frente al monumento más famoso del país al que se viaja, con la edición se pueden crear "fotografías futuras" del viaje con los típicos lugares must para visitar, así dándole la oportunidad al viajero de tener una aventura real, y que se desapegue de lo establecido.

La nueva fotografía tiene la capacidad de entretejerse con otros medios e invita a nuevas reflexiones, habla de la retroalimentación que ya es posible hoy en día, a nivel mundial los usuarios de plataformas o softwares pueden compartir sus fotografías, y mejorar las de otros o mejor aun, todos crear una imagen perfecta. Esta retroalimentación va permitiendo que la red crezca y que los usuarios mejoren sus técnicas. 

Habla del trabajo de Shimon Attie quien tomaba fotografías de edificios contemporáneos en los que proyectaba fotografías antiguas de Berlín en la época anterior al Holocausto, entablando así una relación del pasado con el presente sobre el futuro. Aunque también advierte como puede ser contraproducente la obsesión de regresar al pasado usando como elemento de referencia la película de Win Wenders: Hasta el fin del mundo. 

Nos explica la funcionalidad de la "Hiperfotografía" para crear vínculos con nuevas imágenes, lugares o hasta  ideas, o bien para comercializar a través de estas imágenes en la red. Plantea como la red y estas hiperfotografías podrían ayudar a comprender mejor el impacto que tienen las fotos en el mundo y su interpretación, proporcionándonos todas las opiniones, anécdotas y testimonios de lo que realmente captó esa imagen en el momento de hacerla, y no solo la idea que aparenta. Esta red rebasa a los medios impresos o muestras de museo porque existe un acceso prácticamente instantáneo a todo el contenido de aficionados y especialistas. El uso de hiperfotografías evitará lo que los pies de foto hacen: cambian la perspectiva y el entendimiento de una fotografía a falta de información.

Al principio de cada capitulo cita a varios personajes importantes dentro del mundo de la fotografía. La que me parece más interesante como estudiante de artes es la siguiente: 

“En un principio se le dedicó demasiada reflexión inútil a la pregunta de si la fotografía es un arte. Pero la cuestión fundamental, si la invención misma de la fotografía no habría transformado la naturaleza entera del arte, nunca se planteó”.
-Walter Benjamín

Su penúltimo capítulo, hacia la hiperfotografía, trata sobre la nueva fotografía que ya no buscará ser el registro de algún acontecimiento, si no más bien, buscará anticipar el momento o corregir algún problema que venga desde antes. También habla de la importancia de conocer los dos lados de la moneda, si un acontecimiento es registrado desde todos sus ángulos, se obtiene mayor información sobre lo ocurrido y así se puede tener una opinión más objetiva y sin datos erróneos. Esta nueva corriente de fotografía será efectuada por seres sintéticos o cyborgs, que lograrán capturar por nosotros aquellos momentos que no tenemos la oportunidad de presenciar, o bien de capturar lo que olvidamos que ocurrió. Habla también de un mundo paralelo que iremos creando al paso del tiempo y de la incorporación de mecanismos que adopten nuestras características personales y piensen como nosotros, logrando así que sigamos vivos incluso al estar muertos.

Las nuevas generaciones debemos tomar el papel de testigos oculares y medios de registro que busquen mejorar la moral social y corregir los problemas sociales para generar conciencia y aparición de nuevas leyes que corrijan estos problemas, como el mal uso de información o de su modificación para ser usada con malas intenciones.

Para finalizar hace una comparación de la fotografía análoga que será solo un documento de registro histórico y por su singularidad se tomará en cuenta como objeto semejante a la pintura, a diferencia de la fotografía digital que logra sintetizar y analizar de manera englobada todos los aspectos del universo.